domingo, 23 de junio de 2013

Los aceites y los macerados.

Bueno para terminar con la fase teórica de la elaboración de las cremas caseras pienso sea necesario hablar de los aceites y de los macerados. 
I.  El Aceite.- En un principio "aceite" era la denominación que se le daba al aceite de oliva, pero posteriormente se generalizó a todas las sustancias liquido-grasas de diferentes orígenes que no se disuelven en agua. Hoy en día podemos hacer una clasificación de los aceites en: aceites minerales y aceites vegetales; que a su vez pueden ser: aceites vegetales comestibles, como el aceite de oliva, aceite de girasol, aceite de soya, entre otros y aceites vegetales no comestibles para uso cosmético, como el aceite de argán, aceite de coco, aceite de jojoba, entre otros.  
Los aceites minerales son obtenidos por refinación del petroleo y se usan como lubricantes para autos. Sin embargo existen también aceites de origen mineral de uso cosmético como la parafina o el petrolato o vaselina, entre otras sustancias usadas en el mercado de la cosmética industrial. Estos son considerados como aceites sintéticos y entre este tipo de aceites encontramos también las siliconas.   
Los aceites vegetales; como su nombre lo indica son de origen vegetal y son obtenidos de la extracción de semillas, de frutas o de raíces, éstos aportan grasos insaturados y son ricos en vitamina E. 
Asimismo los aceites vegetales pueden ser:
  1. Vírgenes.- que son obtenidos del prensado en frío o de  la extracción en frío y que  mantienen todas sus propiedades y beneficios naturales. 
  2. Refinados.- que se someten a un proceso de refinación (extracción, deshidratación, prensado, etc) para obtener un aceite de buena calidad, poco sabor, color límpido, de buena conservación, buena estabilidad para freír y que aportan las energías y vitaminas liposolubles necesarias para el consumo humano. 
Para realizar una crema podemos elegir los aceites según nuestras necesidades. Para este propósito debemos saber cuales son los aceites ligeros, medios y mas densos, para poder ajustarlos al tipo de crema que queramos hacer.

Aceites ligeros:
  • Jojoba (éste es considerado un poco mas ligero que los demás mencionados)
  • Argán
  • Almendras dulces
  • Brócoli
  • Camelia
  • Oliva
  • Nuez
  • Macadamia
  • Coco
  • Palma
Aceites medios:
  • Albaricoque o damasco
  • Palta
  • Sésamo
  • Colza
  • Germen de trigo
  • Girasol
  • Fruta de la pasión
  • Neem
  • Algodón
  • Grosella  Negra 
  • Rosa Mosqueta
  • Soya
  • Semillas de uva
  • Cártamo
  • Babasú
  • Arroz
Aceites muy densos:
  • Lino
  • Ricino
  • Tocoferil acetato
  • Tocoferol 
II.  Los macerados.-  Los macerados son el resultado de la maceración de una o mas plantas en un aceite vegetal. La mayor parte de los compuestos presentes en algunas plantas son liposolubles, así es que pueden ser extraídos macerándolos en aceite. 
Los macerados son óptimos para capturar todas las sustancias que la naturaleza nos ofrece de una manera fácil, simple y económica. Son ideales como aceites para masajes o como ingredientes de cremas para el cuerpo y para el rostro, o también como ingredientes para la elaboración de champús y acondicionadores. 
A la hora de realizar un macerado debemos elegir los aceites de acuerdo a lo que queramos hacer. Si queremos un macerado que nos fortifique las uñas, debemos usar las cascaras de limón en aceite de oliva extra virgen. Por este motivo es necesario saber las características y propiedades de cada aceite que vayamos a utilizar.  
Por ejemplo el aceite de almendras dulces es un aceite ligero, nutriente y muy bueno para realizar macerados, si queremos hacer un aceite anti-estrías usaremos cáscaras de naranja en aceite de almendras dulces y en aceite de girasol.  Otro aceite muy bueno para los macerados es el aceite de Jojoba, que penetra muy bien en la piel, pero es aconsejable que sea mezclado con otros aceites vegetales en la medida de un 1/3 o 1/4 de la cantidad total del macerado.
Otros aceites también muy usados en los macerados son el aceite de girasol, el aceite de arroz y el aceite de sésamo, que es ideal para pieles grasas. Todos estos aceites son resistentes a la oxidación, por lo tanto demoran mucho mas tiempo en oxidarse. También podemos mezclar de 2 a 4 tipos diferentes de aceites, a gusto e imaginación de cada uno.
Es necesario que la planta escogida, si es fresca, esté totalmente seca o de lo contrario escoger una planta seca.

Preparación.- Existen macerados en frío y macerados en calor.
Los macerados en frío son mejores que los que se obtienen con el calor, porque el calor puede hacer perder algunas propiedades de las plantas. 

Macerado en frió.
En un vaso de vidrio refractario con tapa hermética (vaso de mermelada o miel), esterilizado en agua hirviendo por 15 minutos y bien seco, agregar la cantidad que deseemos de la planta, sea seca o fresca limpia y sin una gota de agua, y finalmente agregar el o los aceites que hayamos escogido y llenar el vaso hasta que el aceite cubra por completo la planta.  Una vez realizado este procedimiento se cierra el vaso y se deja reposar de 30 a 40 días en un lugar fresco y lejos de la luz del sol, agitando el recipiente cada día o por lo menos dos veces a la semana.

Macerados al calor.-
Es un método mas abreviado para obtener las propiedades de las plantas en los aceites. El modo de preparación es el siguiente:
En una vaso de vidrio hermético esterilizado incorporar la planta a utilizar, luego agregar el aceite hasta que cubra y cerrarlo muy bien, luego llevarlo a baño maría por 3 horas a fuego lento, cuidando siempre que el agua no se evapore del todo y finalmente sacarlo del fuego y dejarlo enfriar por un día.  Al día siguiente se procede a la filtración del macerado.

Filtrado.-
Pasados los 30 días o las 3 horas de baño maría, se procede al filtrado colando el aceite y aplastando bien la planta con la ayuda de una cucharadita para hacer caer el aceite contenido dentro de la planta, es ahí donde esta la mayor concentración de las propiedades del macerado.  Obviamente el filtrado lo hacemos en un frasco hermético con tapa, al que una vez colado el macerado, dejaremos reposar por un día, hasta que transcurridos los cuales volvamos  a filtrar, pero esta vez con un filtro para café o una gaza o en su defecto un papel de cocina, para que el aceite quede totalmente limpio y puro. 
No es necesario un conservante a la hora que preparamos un macerado, la única cosa importante es que cuando metamos la planta escogida en el frasco refractario estemos muy seguros de que no haya quedado ni una sola gota de agua en la planta, porque el agua haría que el macerado se oxide rápidamente, si tenemos cuidado de que no entre ni una sola gota de agua a nuestro macerado, éste nos puede durar varios meses.
De todas maneras si queremos que nuestro macerado dure mas podemos usar una ramita de romero, pero éste tiene un perfume fuerte e impregnará el macerado con su aroma.
También podemos usar el tocoferol en una medida de 0.25% del total de la preparación, el tocoferil acetato en una medida de hasta el 5%  del total del macerado o el Aperoxid que es un compuesto de Lecitina, ácido ascórbico, ácido cítrico y Tocoferol en una medida de 0.1 a  0.5% sobre el total del macerado.
Si deseamos podemos agregar aceites esenciales para enriquecer nuestro macerado o también para agregarle un aroma mas profundo, lo importante es no exceder de 12 gotas, algunos utilizan mas, yo prefiero utilizar solo 12 gotas como máximo, algunas veces utilizo de 10 a 12 gotas otras menos, eso lo dejo a opción de cada uno. Para perfumar nuestro macerado son necesarias solo 3 o 4 gotas.

Principales plantas para elaborar un macerado:
  • Albahaca
  • Caléndula
  • Manzanilla
  • Orégano
  • Ají
  • Zanahoria
  • Hiedra
  • Ciprés
  • Eucalipto
  • Romero
  • Geranio
  • Rosas
  • Lavanda
  • Salvia
  • Tilo
  • Timo
  • Jengibre
  • Canela
  • Clavo de olor
  • Cascaras de limón
  • Cascaras de naranja, etc.
Hasta la próxima receta. 
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Erika Paola.
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